Tú te quieres, pero la verdad es que... - Optimistica

Tú te quieres, pero la verdad es que…

Tú te quieres, pero la verdad es que…

La Autoestima sana es fundamental para nuestra satisfacción con la vida. El problema es que muchas veces ni siquiera somos conscientes de nuestro nivel de autoestima. Equiparamos no odiarnos con querernos y la verdad es que hay un universo entero entre un concepto y otro.

Aumenta tu autoestima, aumenta tu bienestar
Aumenta tu autoestima, aumenta tu bienestar

Autoestima sana es querernos de verdad. Querernos de verdad significa que nos apoyamos cuando caemos, nos damos aquello que necesitamos para estar bien (no lo que nos apetece y sabemos que nos hace mal), nos tratamos con compasión frente a nuestros errores y sabemos que nuestro bienestar es principal si queremos tener la energía suficiente para dar limpiamente a los demás.

Tú te quieres, pero la verdad es que…

Te cuesta decir que no…

Te preocupa lo que los demás piensen de ti y tus opiniones…

Tiendes a ocuparte de los demás antes que de ti…

Dudas de tus capacidades, virtudes, fortalezas…

Te exiges una perfección imposible…

Te comparas con otras personas y sales perdiendo…

Te resulta difícil mostrarte tal cual eres…

No encuentras tu belleza exterior e interior…

Piensas que das más de lo que recibes en tus relaciones…

Te cuesta encontrar pareja…

Si te sientes identificada con cualquiera de las situaciones expuestas, es que no te quieres lo suficiente, es que te estás robando la posibilidad de disfrutar plenamente de la vida. De ver todo lo maravilloso que hay en ti. Que lo hay, sólo hay que saber mirar, romper creencias equivocadas, librarse de conceptos erróneos y abrir los ojos a la complejidad y belleza de quien eres.

La autoestima afecta a todos los ámbitos de tu vida: trabajo, relaciones de pareja, familia, salud física, mental y emocional y, sobretodo, tu mundo interno: tu imagen de ti misma y tus capacidades. Es por eso que realmente merece la pena dedicarle un tiempo a saber en qué consiste y cómo aumentarla.

¿Qué conlleva practicar una sana autoestima?

Para mí, ese trabajo de aumentar la autoestima tiene tres fases que llamo: merecimiento, perdón y apertura. La primera es el merecimiento, es la fase en que descubrimos todas nuestras virtudes, todas nuestras capacidades y herramientas y comenzamos a valorarnos por lo que hacemos bien, por lo que ya sabemos, por nuestras actitudes y aptitudes. El principal obstáculo de esta fase es la creencia de que quererse no está bien, es egoísta. Es sorprendente lo profundo que tenemos instalada esa creencia, que nos ciega a nuestros puntos positivos y nos enmudece a la hora de relatarlos.

La segunda fase, el perdón, es cuando ya hemos aprendido a valorarnos, que toca mirarnos con honestidad y ver nuestros defectos y errores también. Pero no sólo verlos, sino amarnos por ellos. Ellos nos recuerdan que somos humanos y nos ayudan enormemente a relacionarnos con los demás y con sus defectos. Es una fase muy liberadora cuando se trabaja bien. El principal obstáculo en esta fase es el perfeccionismo y la idea de que si no somos buenas, no nos querrán.

Una vez que hemos aprendido a mirarnos con compasión y honestidad, viene la fase de apertura. En esta fase, se trabaja la práctica de la autoestima en todas las situaciones: las fáciles y las difíciles, las públicas y las privadas, con amigos y desconocidos… Se trata de hacer uso de nuestra libertad de expresar cómo somos en realidad. Aquí el obstáculo es el miedo a lo que pensarán los demás y a ser demasiado diferente.

¿Merece la pena?

Como habrás podido deducir, el trabajo de la autoestima es para toda la vida, siempre podemos recaer en viejos patrones cuando las cosas se ponen feas. Lo bueno es que la práctica hace al maestro, y salir de esas conductas que nos perjudican (como criticarnos constantemente, no atrevernos a disentir, no poner límites…) es más fácil y rápido cuando ya no es tu día a día.

Y sí, los beneficios son muchos. Aparte de la seguridad en ti misma, de la confianza en tus capacidades, de la paz mental y una sensación de bienestar general, tus relaciones se ven profundamente afectadas. Al aprender a reconocer y aceptar tus errores, te vuelves más tolerante con los demás, les aceptas y valoras más, con lo que la gente se siente cada vez más cómoda contigo. Y eso, multiplicado por todas las personas que se ocupan de su autoestima, hará de la sociedad una más justa, compasiva y tolerante. ¿Qué más se puede pedir?

Así que si quieres formar parte de la gente que se quiere, ¡apúntate al Reto de Autoestima y aprende a valorarte!

También, si consideras que no estás preparada para hacer este trabajo aún, puedes empezar por descargarte el PDF ¡Aumenta tu Autoestima Ya! para aprender trucos sencillos para mejorar tu nivel de autoestima.

Un mundo lleno de gente que se quiere es un mundo lleno de amor.

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